{"id":3790,"date":"2016-04-15T21:18:55","date_gmt":"2016-04-16T00:18:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.inesmoreno.com.ar\/estudio\/?page_id=3790"},"modified":"2023-01-03T13:34:18","modified_gmt":"2023-01-03T13:34:18","slug":"la-enfermedad-del-tiempo","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/estudioinesmoreno.com.ar\/estudio\/la-enfermedad-del-tiempo\/","title":{"rendered":"LA ENFERMEDAD DEL TIEMPO"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-page\" data-elementor-id=\"3790\" class=\"elementor elementor-3790\" data-elementor-post-type=\"page\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-4832a99e elementor-section-content-middle elementor-section-stretched elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"4832a99e\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;stretch_section&quot;:&quot;section-stretched&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-wider\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6ff95f8f\" data-id=\"6ff95f8f\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1ae59716 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1ae59716\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h3><strong style=\"background-color: rgba(255, 255, 255, 0); color: var(--the7-base-color); letter-spacing: var(--the7-base-letter-spacing); text-transform: var(--the7-base-text-transform); word-spacing: normal;\">LA ENFERMEDAD DEL TIEMPO<\/strong><\/h3>\n<p><strong>ANTICIPO del libro \u00abRECREACI\u00d3N &#8211; Tomo 2\u00bb escrito por la Por. In\u00e9s Moreno &#8211; (de pronta aparici\u00f3n)&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong><u>La enfermedad del tiempo<\/u><\/strong><\/p>\n<p>En el libro \u00abTodos Tenemos Tiempo, se\u00f1al\u00e9 que el modo de utilizar el tiempo constituye un rasgo que marca los grados de salud-enfermedad de una persona.<\/p>\n<p>Al ubicar al tiempo fuera de las personas nos hemos convertido en sus esclavos, sin medir las consecuencias.<\/p>\n<p>En 1982 el m\u00e9dico estadounidense Larry Dossey emple\u00f3 <em>\u00abenfermedad del tiempo\u00bb<\/em> para denominar la creencia obsesiva de que <em>\u00abel tiempo se aleja, no lo hay en suficiente cantidad y se debe pedalear cada vez m\u00e1s r\u00e1pido para mantenerse vivo\u00bb<\/em>. Estr\u00e9s, insomnio, hipertensi\u00f3n, problemas gastrointestinales, son algunos s\u00edntomas cl\u00ednicos -cuando aparecen-&nbsp; del agotamiento que provoca este modo de vida.<\/p>\n<p>En Jap\u00f3n existe la llamada \u00abmuerte por exceso de trabajo\u00bb. Las conductas extremas para alimentar la adrenalina tambi\u00e9n est\u00e1n presentes en las actividades f\u00edsicas o deportes arriesgados o extremos, generando un c\u00edrculo vicioso, dif\u00edcil de prescindir. Los estimulantes forman parte necesaria del circuito, diferentes substancias \u00abcolaboran\u00bb para que la persona permanezca en el proceso adictivo.<\/p>\n<p>La velocidad que se promueve en el \u00abhacer\u00bb laboral se transfiere a todas las conductas, incluyendo las actividades del tiempo no estructurado. Los encuentros con amigos tienden a ser fugaces y menores, las conversaciones y di\u00e1logos carecen de palabras y en ocasiones son reducidas a c\u00f3digos monosil\u00e1bicos de la comunicaci\u00f3n tecnol\u00f3gica. Las actitudes y emociones tambi\u00e9n expresan la enfermedad de la aceleraci\u00f3n. La impaciencia y la falta de escucha pueden resultar \u00abnormales\u00bb en la media de sujetos atravesados por el apuro personal, siempre justificado culturalmente.<\/p>\n<p>Se acopla en este an\u00e1lisis los aspectos ya se\u00f1alados en las p\u00e1ginas destinadas al cambio en el mundo laboral.<\/p>\n<p>La velocidad se apoder\u00f3 de los ritmos biol\u00f3gicos, buscando equiparar la cultura del ordenador que opera en niveles de tiempo de nonasegundos, incrementando la impaciencia de los trabajadores. Las dificultades en las interacciones humanas m\u00e1s lentas se tornan intolerables y constituyen fuente de conflicto.<\/p>\n<p>Buena parte de los s\u00edntomas de la \u00e9poca dan cuenta de la aparici\u00f3n de dolencias y sufrimientos que se construyen en torno al alejamiento de las personas del tiempo. El tiempo se encuentra dentro de cada persona, de modo tal que la elecci\u00f3n de acci\u00f3n para cada instante de nuestra vida nos coloca en protagonistas de nuestro destino.<\/p>\n<p>A pesar de todos los condicionamientos somos personas capaces de pilotear nuestra vida. Se trata de buscar equilibrio en un contexto altamente desequilibrado para trabajar y vivir en escala humana.<\/p>\n<p>Este logro es resultado de un proceso personal que requiere entrenamiento. No resulta f\u00e1cil esquivar las noticias, el ruido, los embotellamientos, la competitividad, entre tantos est\u00edmulos que alimentan el estr\u00e9s. El foco no se encuentra en combatir el est\u00edmulo de nuestra afecci\u00f3n sino modificar el lugar en que nos colocamos frente a \u00e9l.<\/p>\n<p>Estamos prisioneros de una idea&nbsp; de tiempo monocr\u00f3nico y lineal, que marca desde los calendarios el \u00abdebe ser\u00bb. Esta actitud consciente o no, es enfermante, pues nos convertimos en objetos de una sociedad en cambio. Asumir el tiempo como propio nos transforma en el hacer, pero tambi\u00e9n en el pensar y sentir, permitiendo el \u00abdarse cuenta\u00bb de todas nuestras fortalezas para estar en plenitud.\u00bb&nbsp;<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA ENFERMEDAD DEL TIEMPO ANTICIPO del libro \u00abRECREACI\u00d3N &#8211; Tomo 2\u00bb escrito por la Por. In\u00e9s Moreno &#8211; (de pronta aparici\u00f3n)&nbsp; La enfermedad del tiempo En el libro \u00abTodos Tenemos Tiempo, se\u00f1al\u00e9 que el modo de utilizar el tiempo constituye un rasgo que marca los grados de salud-enfermedad de una persona. 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